Un modelo agrícola a poner en práctica
El papel del agricultor como actor clave en la transición de su territorio
Al diversificar sus actividades y utilizar sabiamente, la maquinaria y la tecnología digital, el agricultor tiene un papel clave para asegurar las
transiciones alimentarias, medioambientales y energéticas de su territorio.
El papel de la agroecología en esas transiciones
Alimentaria; a diferencia de otras corrientes alimentarias como la de los productos ecológicos, la agroecología no busca un etiquetado de sus productos sino un compromiso por parte de recolector y consumidor que asegure que la comida que se sirve en nuestras casas es fruto de una práctica sostenible.
Medioanbiental; al imitar el funcionamiento de la naturaleza y los servicios ecosistémicos, aumenta la resiliencia y la diversidad del territorio
Energética; en los ecosistemas la energía solar es capturada por los vegetales y transformada, a través de la fotosíntesis, en biomasa. El hombre ha podido usar esta energía, transformándola en biomasa útil para su subsistencia y desarrollo
La crisis del modelo agrícola intensivo es una realidad, tanto desde el punto de vista económico ambiental como social. Los pequeños agricultores se están viendo obligados a abandonar su actividad por pérdidas en sus cosechas y facturas impagables, su actividad cada vez es más dependiente de las ayudas europeas, que ya no cubren el mínimo, para poder continuar con la actividad. Una agricultura dependiente de insumos y recursos naturales que a la vez, es de las principales emisoras de CO2 El mundo agrícola quiere producir mejor, ser menos dependiente de los agrotóxicos y la energía fósil, mientras que los consumidores expresan cada vez más su deseo por una alimentación más nutritiva y sana, lo que abre camino hacia una transición. Un nuevo modelo agrícola está en camino.
El agricultor como base del desarrollo del territorio
El agricultor debe alimentar de manera sana a la sociedad, mientras adopta esquemas de producción sustentable capaces de
respetar, restaurar, regenerar y sobre todo de adaptarse al cambio del medio ambiente. También reorienta su producción para un
aprovisionamiento local y se diversifica. Los territorios agrícolas bajo su
gestión pueden transformar las producciones y distribuirlas en un perímetro
inmediato; esta es una buena idea para empoderar y revitalizar la economía de
las zonas rurales.
El enfoque holístico de la agroecología tiene implicaciones en las variedades de cultivos empleados hasta las prácticas de gestión del suelo y las estrategias de diversificación de cultivos, la integración en cadenas de valor y unos modelos de negocio que puedan sostener prácticas adaptadas localmente y ofrecer mayores oportunidades de mercado, tanto a los agricultores y ganaderos como a los consumidores.
La agroecología se erigirse en una herramienta esencial para el agricultor en su esfuerzo por promover un sector agrario sostenible, que respete los límites del planeta y que pueda responder a las necesidades cambiantes de la sociedad, tanto en términos de regímenes de alimentación sostenibles y saludables como con respecto a los problemas medioambientales y climáticos relacionados con la producción primaria.
La investigación e innovación en este ámbito posibilita nuevas oportunidades en los sistemas de producción, permitiendo emplear los servicios ecosistémicos en beneficio de unos sistemas de uso de la tierra sustentables y resilientes sin menoscabar la rentabilidad de la actividad agrícola.
El agricultor se transforma además, en un productor de energía
El agricultor es el garante de varios ciclos de economía
circular en la valorización de los residuos: digestión anaeróbica y compostaje.
Contribuye a los desafíos energéticos de su territorio, transformándose en
productores de carbono a través de tecnologías de biomasa e implementando
proyectos de energías renovables adaptadas al contexto de su explotación
Utilizar la digitalización de manera eficiente
La digitalización es un camino a recorrer para implementar
esta transición hacia la agroecología. Conectar
al agricultor-productor con el consumidor es el modelo de recortar la distancia
entre consumidor y producción, favorecer nuevos equilibrios de poder frente a
la distribución. De igual forma la digitalización puede ser un medio para los
productores de facilitar la vinculación con los ciudadanos, quienes están
interesados en la comunicación directa con el productor. Las plataformas de distribución
directa permiten ofrecer productos sin intermediario y de emanciparse de
estructuras cooperativas inadecuadas. La digitalización también es la columna
vertebral de la agricultura de precisión facilitando la medición de su
rendimiento energético y de emisiones de carbono.
Esta transición plantea escenarios realistas tanto técnica como económicamente. Ahora depende de todo el ecosistema movilizar y capacitar a los agricultores.
Desafíos como el cambio climático, la pérdida de la biodiversidad, producir alimentos suficientes y de calidad para alimentar al mundo o las relaciones entre el campo-ciudad son, las cuestiones que debemos abordar desde la sociedad, para iniciar la transición agroecológica.
Estas propuestas agroecológicas, junto a otras tantas como la de potenciar los comercios locales, o fomentar la compra de alimentos de proximidad, pretenden revolucionar el sistema alimentario actual, cuyas explotaciones y deshechos parecen no tener fin, en pro de una alimentación sostenible.
La idea de este artículo fue leyda en un articulo de Virginie Bernois


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